TG-Crónicas del mundo espejo

martes, 26 de marzo de 2024

Thuleworld rpg online: Me convertí en una NPC. cap 2

 




En busca de trabajo/Primer evento.




Después de despedirse de forma temporal con su hermana, la joven Jun, salió de su casa, cuando pudo estar afuera de su vivienda, se dio cuenta en el lugar en cual vivía, era una casa que estaba hecha de madera,  tenía una forma cuadrada, y el techo estaba hecho de tejas, una chimenea de alcanzaba a visualizar, desde el lugar donde la joven Kitsune, estaba. El hogar parecía una de esas casa japonesas que tanto había vistos en películas y series de anime, pero tenía cierto el ambiente acogedor, que se asemejaba a las madrigueras de zorro.

Jun se fijo en las casas que estaban cerca de su hogar, estas compartían el mismo diseño que su casa, al fijarse bien en sus vecino se dio cuenta que la gran mayoría de los habitantes del sitio, correspondían a la raza de los humanos, y que su familia eran los únicos kitsune que habitaban en aquel sitio, al caminar un poco más se dio cuenta que los habitantes del sector, era de clase pobre, aunque extrañamente que los habitantes de aquel barrio, eran gente que expresaba felicidad y alegría, habían niños jugando con una pelota de cuero, también mujeres parlanchinas, que hablaba a lengua sobre los rumores de los vecino.

Arriba de la cabeza de la joven Jun, se alzaba varios cables, que pasaba de un poste de madera a otro, los cuales se utilizaban para colocar lámparas chinas, que iluminaba el lugar durante las noches, también habían artistas callejeros practicando para entretener a los transeúntes en el distrito de comercio. Otro de los añadidos de aquel lugar, eran los visitantes o los jugadores, los cuales se identificaban por nombres graciosos en colores personalizados, estos caminaban perdidos por el barrio, buscando alguna misión que le podía ofrecer los habitantes o simplemente queriendo curiosear lo que decían los globos de diálogos.

Uno de los aventureros-jugadores, que vestía con una armadura de samurai,  se acercó a la joven Jun, para visualizar su globo de texto, y como tenía programado la joven Jun, soltó uno de los globos de texto.

—Buenas, es un agradable día para pasear por la ciudad, he señor de la brillante armadura—La joven Jun, le digo al jugador, mientras tocaba la brillante armadura del aventurero, y agrego—Es bueno, que ustedes los aventureros, hagan que el día de hoy esté tranquilo… ha lo siento, no quise tocar la armadura.

La neko girl dejó de tocar la armadura del jugador, y se fue corriendo con una cara de vergüenza.

«No puedo creer… que mi globo de texto sea tan vergonzoso», pensó Jun, ya a varios metros alejado del aventurero, «Bueno, es momento de seguir caminando hacia el distrito comercial»

Cuando la joven Kitsune, llegó al distrito comercial, se fijo en el lugar, era una gran zona de la ciudad, en donde había varios restaurantes, también bares, tiendas de magia, alquimia o pociones, armas, y utensilios variados, además de una plaza que servía para descansar y distraer la vista,

«Bueno, es momento de conseguir un trabajo», pensó Jun, que subió una escaleras de piedra que llegaba hasta un mirador, en el cual se apreciaba todo el distrito, y en cual había un tablón de madera con anuncios, pero estos eran para los jugadores.

Jun, se dio cuenta que arriba suyo había un signo de exclamación, y al lado de ese signo, había un número diez.

«Esto debe de ser, uno de los eventos», pensó la joven Jun.

Entonces una aventurera, vestida deos pantalones rojo, una camisa blanca, una chaqueta negra y unos cuchillos, llegó frente de la kitsune.

—Buenas, buenas—Saludo la Kitsune y agrego levantando sus manos como si fuese un zorro—Veo, que ustedes es una viajera, y esta confundida, ¿le gustaría un tur?, solo cuenta unos 100 de oro.

—Claro, preciosa—le digo la jugadora a la kitsune.

—Bien, entonces vamos—La kitsune, le sonrió a la aventurera, y guio a la chica.

La kitsune, mostró a la jugadora la ciudad, desde el distrito comercial, después el distrito de los nobles, el Castillo feudal y los barrios pobres, también como la jugadora, tenía marcada la opción de contenido a dulto, visitaron el barrio rojo de la ciudad y los bares de desnudistas, para luego volver a su lugar de origen.

—Bueno, aquí se terminó el recorrido, cariño—Le sonrió Jun a la aventurera y agrego—Realmente, gracias por tu tiempo.

La aventurera, le dio el dinero y sin previo aviso le palmo la cabeza y le abrazo, sorprendiendo a la kitsune, que se sonrojo y después abrazo a la chica, el rostro de la chica rubia, se pego a los pecho de la joven aventurera, que cerró sus ojos y tocó la nuca de la rubia.

—Vaya, este juego es genial, tu textura parece tan real, es como si estuviese abrazando a una kitsune real—la aventurera, bajo sus manos hasta llegar al trasero de la rubia y agrego—Incluso tu trasero se siente tan real, tan redondo.

La cola y orejas de la kitsune, se erizaron al sentir las manos de la aventurera, y con un pequeño grito de la rubia, la aventurera, se separó de la kitsune y miró la cola de Jun.

—¿Cómo se sentirá tocar esa cola? —Se preguntó para su misma la aventurera, y le preguntó a  la kitsune, con una sonrisa pervertida—Oye, ¿puedo tocar tu cola?

«No dejare que esta chica, toque las de mi cuerpo de kitsune», pensó Jun, pero la programación, digo lo contrario—De acuerdo, pero me da vergüenza hacerlo en este lugar, vamos a otra parte.

La aventura,  manteniendo su risa pervertida, aceptó la condición de la kitsune, así que ambas, fueron a un sitio, que estaba atrás de un edificio, en donde no había nadie. Jun, viendo que no había nadie a los alrededores, se bajó su falda, su ropa interior y se levantó un poco su kimono, para que la aventurera pudiese tocar mejor la cola.

—Se ve tan real—La aventurera, acarició la cola de la kitsune, y agrego—Genial, se siente tan confortable.

«¿Por qué, me siento tan excitada y a la vez avergonzada?», pensó la joven Jun, mientras sentía como la aventurera, le tocaba la cola.

La chica, puso su cara sobre la cola, se sintió como si fuese una almohada cálida, y después la joven olio la cola, y encontró un delicioso aroma. Después de una media hora, la joven aventurera, se separó de la cola de la aventurera.

—Estos juegos modernos, cada vez son más realista—comentó la aventura, y mirando a Jun, le sonrió y agrego acariciando la cabeza de la kitsune—Te daré 200 de oro, por la experiencia que me permitiste hacer, ha y espero volver a tocarte esa hermosa cola.

La aventurera, se alegó de la joven Kitsune, y la rubia, se subió su ropa, avergonzada por lo que había vivido.

«Rayos, ¿porque este evento incluyo esta escena vergonzosa?», pensó la joven Jun y volvió a pensar, «Ahora que me doy cuenta, este juego incluye burdeles y bares de desnudistas, o sea que también incluye escenas sexuales, eso no me da bue a espina».

Jun, suspiro hondo y decidió salir de su ubicación actual. Jun, prosiguió su búsqueda de trabajo. Después de caminar durante una hora por el distrito, encontró una tienda de magia, y en la puerta, se leía “ se busca empleada”.

La joven, entró a la tienda de magia, y fue directo al mesón, en donde atendía el dueño del local, un anciano, de barba de chivo de color blanco, de cara arrugada, de ojos completamente blanco, su cara tenía muchas arrugas, al igual que sus manos delgadas, vestía con una yukata, que estaba partida en dos colores,  la parte derecha era de color negro y la parte izquierda de color blanco, además llevaba puesto un sombrero de paja, ancho y en su mano derecha, llevaba un báculo, con una campana.

La joven Jun, le digo al vendedor, que estaba buscando empleo, y había visto el cartel, el dueño de la tienda, acarició su barba, y miró a la chica de arriba abajo.

—Si, tu voz es encantadora, debe ser una hermosa chica, una kitsune, según veo, si, te contratante por medio tiempo—el mago, le digo a la chica.

—Genial—Jun, estaba contenta de encontrar un trabajo y preguntó—¿De qué se trata el trabajo?

—Eres una chica hermosa, así que tu trabajo es atraer a los cliente, te debes poner en la entrada, y promocionar la tienda, también dar la bienvenida a los clientes, y avisarme, si entra alguien a comprar—Le contesto el mago y agrego—Se te pagará 400 de oro.

Jun, encontró que el trabajo era fácil, así que feliz aceptó el trabajo.

—Ha pero antes, necesito que te ponga este vestuario—El mago, sacó de su mostrado unas ropas, que se la paso a la joven kitsune.

Jun, fue a un vestido que tenía la tienda, y se puso el vestuario, era una túnica de color blanca,  la cual tenía capucha que tuvo que mantenerla hacía abajo, para cuidar sus orejas, además tuvo que cuidar que su cola, y al verse al espejo se dio cuenta que parecía un mago, su vestuario incluía unas medias negras, botas de color café y un bastó de mago, además de un cinturón que rodeaba su cintura 

«Pensaba, que el traje sería más lascivo, pero es una gran suerte, que no sea tan erótico, peso la joven Jun, mirándose en el espejo, y con una sonrisa en su rostro.




No hay comentarios:

Publicar un comentario