Logros aplicados y besos.
Una mujer de lentes, piel blanca, ojos rojos, pelo largo y amarrado del mismo color que sus ojos, cuerpo delgado, pecho de tamaño medio y vestida con una camisa blanca la cual tenía con un botón desabrochado, una falda de tubo color negro, zapatos negros y medias blancas, caminaba por un corredor mientras fumaba un cigarrillo.
La mujer que parecía tener una fuerte presencia, se paro frente a una puerta.
—Escaneo completo, bienvenida Sra. Pierce—Una voz computarizada se hizo oír.
La puerta se dividió y se abrió, dejando entrar a la mujer hacia una sala en donde haba varias personas sentadas en sillas, y que tenían puestos unos visores de realidad virtual con los que podía proyectar una pantalla virtual y un teclado , con los que escribían comando o diseñaban los npc y avatar de los juegos de videojuegos. La mujer se sentó en la silla que estaba frente a un escritorio al final de la sala y se puso sus visualizado virtual y después de ver varios códigos fuentes se quito su visualizador.
—¿A ver quien puso a una personaje kitsune llamada Jun?—Pregunto la mujer a los presentes.
—Esa fue la I.A—contesto una joven de piel blanca, cuerpo delgado, pelo rubio largo y que tenía amarrado con una trenza, ojos de color purpura, unos lentes de marcos cuadrados, pecho redondo, vestida con una camisa de color blanca encima un abrigo, ambos sin mangas, y una mini falda de color azul, un cinturón de color café claro y unas botas de color cafés oscuro—Tal parece que entro un hacker al sistema y la I.A, le aplicó el castigo.
—Entiendo, ¿ese tipo tiene algún familiar o cercanos? —Pregunto la jefa a la programadora.
—No, hemos revisado y no tiene ni tiene conocido ni familiares—Le contesto la chica a su jefa y agrego—Aunque si quiere usted, devolveremos a ese tipo al mundo real.
La jefa estuvo pensativa, daría la orden de regresar al hacker al mundo real, si es que tuviera una familia o alguien, pero como no tenía a nadie y vivía solo, le estaba pareciendo fantástico dejar a Jun en el juego, después de todo la kitsune parecía atraer a la gente, y le estaba haciendo un favor al hacker, podía vivir en el mundo virtual y pagar por su estadía, siendo una hermosa y tierna npc.
«Al final resultó que la A. I, puede ser personajes atractivos», pensó la jefa y contesto a la programadora—Dejadlo, tal vez sea un beneficio a corto y ha mediano plazo.
—Que bien—La programadora le contesto a su jef, ella estaba contenta ya que había visto mucho potencial en el personaje de Jun, y pensaba que podía convertirla en unos de los grandes atractivo del juego como una mascota o algo parecido.
—Bueno, veo que te interesa el personaje—La jefa le comento a la programadora, al darse cuenta de la intenciones de Jun y agrego—Dejaré que asista a la A. I, cuando lo estimes conveniente.
La programadora agradeció la oportunidad a su jefa, la cual se volvió a sentar en su silla. La chica rubia, volvió a ponerse el visualizado y comenzó a trabajar en el código de Jun, primo le iba a agregar algunos logros al personaje de Jun y después vería que más agregar.
Se abrieron las cortinas del vestuario para empleados, revelando a la joven Jun con una túnica blanca y una capucha del mismo color. El vendedor miró a la joven, admitió que la kitsune se veía muy tierna con ese traje, después de fumar una pipa y botar una bocanada de humo, le comento a la joven Jun que debía salir a la puerta, y llamar la atención de los potenciales clientes que pasen.
—Claro, jefe—Le contesto la joven Jun.
—Recuerda sonreír para los clientes—le aconsejo el anciano vendedor a la joven kitsune.
Jun afirmó con su cabeza y fue a la entrada de la tienda, y empezó a promocionar el sitio, con alegría y una sonrisa en su rostro.
—Vengan, vengan a comprar, encontrarán en esta tienda varios objetos mágicos, creado por un hechicero para los hechiceros, todo a mejor precio y de una excelente calidad—La kitsune empezó a promocionar la tienda—Aquí encontrarán pociones mágica a un 15% de descuento, también bastones mágico a un 25% de descuento, ha también tenemos la pociones de vida a un 20% de descuento, vengan que esta es la mejor tienda, no se arrepentirán de sus compras.
Los transeúntes que venían del mundo real, pararon y observaron a la kitsune promocionando el sitio, se quedaron fascinado por lo tierna que Jun se veía en esa túnica, la presencia de aquella chica era tal que había varias jugadores con libido, que se acerca a la joven por detrás, se agacha a sólo para ver su ropa interior, eso provocaba la obtención de un logro, "Mirar más allá de los límites".
«Maldición, no puedo hacer nada con esos tipos, parece que en estos momentos mi comando no me permite, darme la vuelta y darle un golpe», pensó Jun refiero dese a las personas que gustaba ver debajo de su túnica y volvió a pensar, «Rayos, estoy consiente de esta humillación, pero no puedo hacer nada, debo seguir sonriendo para atraer a los jugadores y seguir con el personaje»
Apareció arriba de la cabeza de Jun, una señal de exclamación de color verde que indicaba un evento.
«Espera porque tengo un signo de exclamación de color verde» pensó la joven Jun y se pregunto, «¿Será un evento con puntos?»
—He, pequeña kitsune—Una voz gruesa de un hombre llamó la atención de Jun—Cuanto debo comprar para darte un beso.
La joven mitad zorro observó al dueño de aquella voz, era un jugador que había escogido la raza bárbara, los cuales se identificaba por ser unos sujetos grandes con musculosos, y por vestir sólo con taparrabos de cuero y con capa de piel de animal, estos sujetos daban miedo. Aunque Jun aparentaba no sorprenderse y sonreír con alegría, en su interior estaba tiritando de miedo.
—Si el resultado de su compra es de 700 fuhon, que es la moneda local de nuestras tierras, tal vez pueda darle unos besos—le sonrió Jun al bárbaro y pensó, «Rayos, que dije, espero que esto me sume puntos, para salir de este juego»
El bárbaro grito de alegría y se encaminó hacia la tienda para hacer sus compras, al igual que muchos otros jugadores, que encontraba tentadora la opción de besar a una npc tan tierna de aquel juego, pero para la mente del hacker lo que sucedería en unos minutos más sería un tormento.
Después de unos diez minutos, en los cuales los jugadores gastaban sus monedas conseguidas como recompensas por las misiones y criaturas matada en el juego o por cambiar moneda de la vida real a la virtual, los jugadores ansiosos salieron de la tienda para poder recibir el beso de la tierna kitsune Jun.
El primer jugador fue el bárbaro que se puso al frente de la joven kitsune, la cual al saber su intenciones se quito su capucha revelando su tierna cara y orejas de zorro, el bárbaro aún más fascinado con lo que veía, apoyo sus manos en los delgados hombros de Jun y la beso en los labios obteniendo un logro, "El primer beso de Jun".
—Lo logré—Exclamó el jugador del avatar bárbaro, después de separar sus labios de los de la kitsune.
—Maldición, yo quería ese logro—exclamó una jugadora con pinta de hechicera.
«Por qué rayos siento que me han utilizado», pensó Jun y se pregunto, «Rayos, ¿y porque me gustó, si soy un hombre atrapado en este cuerpo, será acaso la programación?, ¿o será que me estoy acostumbrando a sentirme como mujer?, no puede ser eso, mi mente es fuerte»
Después de que el bárbaro celebrarse su triunfo, otros jugadores empezaron a besar a la joven Jun, la cual recibía los besos con alegría y dándoles las gracias a los jugadores por comprar en la tienda. Después de algunas horas de publicitar la tienda, se terminó su trabajo y el solo de exclamación se fue de la cabeza de la joven Jun, y el número 10 remplazo el símbolo.
«Tan poco recibí, por besar a más de cien persona», pensó la joven Jun, molesta por la poca cantidad de punto que había recibido y volvió a pensar, «Me siento como una mujerzuela barata»
Después de que Jun diese un suspiro, lamentándose de los pocos puntos que había ganado por el evento, se dijo así misma que debía hacer todo lo posible para ganar los puntos necesario para volver a su cuerpo y esto solo era un pequeño paso para conseguir su objetivo. Al entrar a la tienda, devolvió la túnica y el bastón al vendedor, el cual le dio las gracia por su ayuda y le dio un total de 850 fuhon.
—Esto viene con un extra, ya que gracias a ti gane mucho dinero—Le agradecía el hechicero a Jun y agrego—Espero volver a trabajar contigo algún otro día.
—Claro, yo también espero eso—Jun le contesto con su típica alegría al hechicero, mientra pensaba, «Realmente espero que no»
Jun salió de la tienda, había ganado suficiente dinero para relajarse aquellas horas, así que decidió dar un mejor vistazo a la ciudad.

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